Introducción
Ha pasado una semana desde que Surfing With Me encendió motores en el norte peninsular, y con la expedición europea ya en su recta final tras recorrer Cantabria, País Vasco, Francia y Portugal, es el momento idóneo para analizar dónde empezó todo. La parada en Galicia no fue solo el inicio del viaje; fue la prueba de fuego de que el mensaje de sostenibilidad de la Fundación Moving the Planet y Turismo de Tenerife cala hondo en la comunidad surfera.
Cuando el equipo llegó a los arenales gallegos con nuestro gran símbolo bajo el brazo —una tabla de surf de alto rendimiento fabricada a partir de colillas de cigarrillos recicladas—, el objetivo era claro: agitar conciencias. Una semana después, los datos y el impacto en la comunidad demuestran que el esfuerzo valió la pena.
Las cicatrices de la arena y el éxito de las activaciones
La tabla, que hoy ya muestra el desgaste, el salitre y la arena de media Europa, sumó en Galicia sus primeras horas de vuelo. Entró al agua en condiciones exigentes para demostrar un rendimiento técnico impecable, rompiendo el mito de que lo ecológico no es funcional.
Pero el verdadero éxito no estuvo solo en las olas, sino en la arena. Las jornadas de limpieza y concienciación sirvieron para retirar cientos de colillas de las playas gallegas, un residuo silencioso pero letal que contamina miles de litros de agua por cada unidad abandonada.


Una red local que activó el movimiento
El impacto de esa semana en Galicia sigue resonando gracias a los colectivos, riders y escuelas locales que se remangaron junto al equipo. Su hospitalidad y voz en el documental que se está cocinando fueron el motor para que el mensaje «las colillas nunca al suelo» se amplificara en la región.
El proyecto quiere reiterar su agradecimiento a quienes hicieron posible este primer hito de la ruta:
-
@pantinsurfcamp_
-
@fifosurf17
-
@keniasurftapia
-
@sol.borelli
-
@rsm_surfschool


El legado de la primera parada
Mientras la expedición pone rumbo a su última frontera europea en Praa Sands (Reino Unido), la etapa gallega se consolida como el cimiento de todo este viaje. Gracias al impulso de Turismo de Tenerife, lo que empezó en Galicia como una acción local se ha convertido en un movimiento internacional en defensa del gran azul.
Galicia abrió el camino, y una semana después, su eco sigue empujando el proyecto hacia la meta. ¡El residuo siempre al contenedor!

