Cuando una grabación también puede cuidar el planeta

Kikazaru graba en Mallorca para Hoteles Hesperia bajo una mirada sostenible validada por Moving the Planet

Este fin de semana, Mallorca volvió a demostrar que la belleza de un lugar no solo se contempla: también se cuida.

El equipo de Kikazaru se desplazó a la isla para la grabación de un anuncio para Hoteles Hesperia, una producción audiovisual en la que la estética, la narrativa y la calidad técnica convivieron con una idea cada vez más necesaria: hacer las cosas bien también implica hacerlas de forma responsable.

En un sector como el audiovisual, donde cada rodaje mueve personas, material, energía, transporte, tiempos y recursos, hablar de sostenibilidad ya no es un añadido. Es una forma de trabajar. Una manera de entender que cada decisión, por pequeña que parezca, puede reducir el impacto ambiental de una producción.

Y ahí estuvo también la Fundación Moving the Planet, acompañando y validando la grabación desde su mirada sostenible, para comprobar que el compromiso no se quedaba en las palabras, sino que se aplicaba en la realidad del rodaje.

La sostenibilidad también se rueda

Cuando pensamos en sostenibilidad, muchas veces imaginamos grandes acciones: energías renovables, campañas de limpieza, reducción masiva de residuos o proyectos de conservación ambiental. Pero la sostenibilidad real también ocurre en los gestos cotidianos.

En una grabación, por ejemplo, puede estar en algo tan simple y tan importante como aprovechar la luz natural.

Durante el rodaje en Mallorca, el equipo planificó parte de las escenas teniendo en cuenta los horarios de mejor luz, reduciendo así la necesidad de utilizar iluminación artificial durante más tiempo. Esta decisión no solo mejora el resultado visual, sino que también disminuye el consumo energético y permite que el entorno forme parte de la narrativa de una forma más honesta.

La luz del Mediterráneo no necesitaba ser sustituida. Solo había que saber esperarla, entenderla y trabajar con ella.

Ese es uno de los grandes aprendizajes de la sostenibilidad aplicada a la producción audiovisual: no siempre se trata de añadir más recursos, sino de utilizar mejor los que ya están disponibles.

Rodar con conciencia: pequeñas decisiones, gran impacto

Una grabación sostenible no depende de una sola acción. Se construye a través de muchas decisiones coordinadas.

En este caso, se aplicaron criterios responsables como la optimización de desplazamientos, evitando movimientos innecesarios del equipo y agrupando localizaciones para reducir trayectos. También se trabajó con una planificación previa detallada, algo fundamental para evitar repeticiones, esperas excesivas o consumos innecesarios de energía y materiales.

El uso racional del material técnico fue otro punto clave. Llevar únicamente los equipos necesarios, organizar bien las cargas de baterías, reducir embalajes y evitar consumibles de un solo uso son acciones que, sumadas, ayudan a disminuir la huella de una producción.

También resulta importante la gestión de residuos durante el rodaje. Botellas, envases, restos de comida, materiales auxiliares o elementos de producción pueden generar un impacto si no se controlan. Por eso, incorporar una cultura de orden, separación y recogida responsable forma parte de esa nueva manera de rodar.

No se trata de convertir cada producción en una operación perfecta. Se trata de avanzar hacia una forma de trabajar más consciente, más eficiente y más coherente con el tiempo que vivimos.

El papel de Moving the Planet: observar, acompañar y validar

La presencia de la Fundación Moving the Planet en esta grabación tuvo un sentido claro: comprobar que los valores de sostenibilidad podían integrarse de forma natural en un rodaje profesional.

La fundación no aparece como un elemento externo que impone normas, sino como un agente que acompaña, observa y ayuda a convertir las buenas intenciones en acciones concretas.

Validar una grabación sostenible significa prestar atención a cómo se organiza el trabajo, cómo se usan los recursos, qué decisiones se toman y qué impacto pueden generar. Significa mirar más allá del resultado final y entender que el proceso también comunica.

Porque un anuncio no empieza cuando se publica. Empieza mucho antes: en cómo se planifica, cómo se desplaza el equipo, cómo se respeta el espacio donde se graba y cómo se cuida a las personas que forman parte del proyecto.

Desde Moving the Planet, esta mirada conecta con uno de sus pilares esenciales: la sostenibilidad como práctica real, aplicada a eventos, producciones, deporte, cultura y acciones sociales.

Hesperia, Kikazaru y una forma más consciente de producir

La grabación para Hoteles Hesperia en Mallorca permite abrir una reflexión interesante: las marcas que comunican también tienen la oportunidad de hacerlo desde procesos más responsables.

El sector hotelero está cada vez más conectado con conceptos como eficiencia, bienestar, territorio, experiencia y respeto por el entorno. Por eso, cuando una producción audiovisual vinculada a un hotel se realiza con criterios sostenibles, el mensaje gana coherencia.

No solo se muestra un espacio bonito. Se transmite una forma de entenderlo.

Kikazaru, como productora audiovisual, asumió el reto de contar una historia cuidando también la manera de producirla. Y Moving the Planet estuvo allí para reforzar esa idea: la sostenibilidad no debe ser un discurso separado de la acción, sino una capa presente en cada fase del proceso.

En este caso, Mallorca fue mucho más que un escenario. Fue un entorno vivo que pidió ser tratado con respeto.

La imagen también puede ser responsable

Vivimos rodeados de imágenes. Anuncios, campañas, vídeos corporativos, redes sociales, documentales, piezas emocionales. La comunicación audiovisual tiene una enorme capacidad para inspirar, emocionar y cambiar miradas.

Pero también tiene una responsabilidad.

Cada vez que una cámara se enciende, hay una oportunidad de decidir cómo queremos trabajar. Podemos producir más rápido, más grande y con más recursos; o podemos producir mejor, con planificación, sensibilidad y conciencia.

La sostenibilidad audiovisual no significa renunciar a la calidad. Al contrario. Muchas veces exige más creatividad, más precisión y más respeto por el entorno. Obliga a pensar antes de actuar. A aprovechar lo disponible. A reducir lo innecesario. A entender que el resultado final no puede estar desconectado del camino recorrido para conseguirlo.

Una forma de avanzar

La experiencia de este fin de semana en Mallorca demuestra que otro modelo de producción es posible. Un modelo en el que la belleza visual, la eficiencia técnica y la responsabilidad ambiental pueden caminar juntas.

Desde la Fundación Moving the Planet, este tipo de acciones ayudan a visibilizar una idea sencilla pero poderosa: la sostenibilidad no pertenece solo a grandes proyectos medioambientales. También puede estar en un rodaje, en un evento, en una jornada deportiva, en una decisión de transporte, en una botella que no se usa, en una luz que se aprovecha o en un residuo que no se deja atrás.

Cuidar el planeta no siempre empieza con grandes discursos. A veces empieza ajustando un plan de rodaje para aprovechar mejor la luz del día.

Y ahí, en esos pequeños gestos repetidos con conciencia, es donde empieza el verdadero cambio.

Firma:
Fundación Moving the Planet

Compartir

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp
Telegram
Email
Scroll al inicio
#movingforvalencia

DONACIONES POR BIZUM

  1. Entra en un banca online.
  2. Abre la opción de Bizum.
  3. Selecciona «Aportar a causa solidaria.»
  4. Elige «Dona directamente aquí.»
  5. Introduce el importe.
  6. Código de campaña: 10722.
  7. Confirma el código de campaña 10722.
  8. Selecciona la cuenta de cargo.
  9. Dale a «Continuar» para finalizar la donación.