Introducción
La expedición Surfing With Me ha completado su viaje por el continente y ya descansa en su origen, Tenerife. Sin embargo, la última de nuestras paradas internacionales sigue muy presente en la memoria del equipo. Una semana después de haber dejado atrás los imponentes acantilados del suroeste británico, analizamos el impacto del proyecto de la Fundación Moving the Planet y Turismo de Tenerife en el rincón más místico y surfero del Reino Unido: Cornualles (Cornwall).
Llevar una tabla de surf fabricada a partir de colillas recicladas a las frías y exigentes aguas de Cornualles era el test definitivo para cerrar la gira por todo lo alto. Nos presentábamos ante una comunidad surfera local extremadamente concienciada con la salud del océano, donde el respeto por el medio ambiente forma parte de su ADN. El objetivo: demostrar que la economía circular es una realidad global que conecta las Islas Canarias con las costas británicas.


Innovación bajo el cielo británico
Gracias al impulso de nuestro patrocinador oficial, Turismo de Tenerife, logramos exportar el mensaje de sostenibilidad y protección de los ecosistemas marinos al corazón de la industria del surf en el Reino Unido.
En Cornualles, las condiciones del Atlántico Norte pusieron a prueba el rendimiento técnico y la resistencia de nuestro prototipo. Nuestras tablas eco-responsables demostraron estar a la altura de la exigencia de las rompientes británicas, mandando un mensaje visual muy potente: si somos capaces de transformar miles de colillas recogidas de las calles en material deportivo de alto rendimiento, el cambio de mentalidad global es posible.



Limpieza comunitaria en Cornualles y aliados locales
La acción central de la campaña volvió a tener lugar en la arena, coordinando una jornada de recogida y caracterización de residuos junto a la comunidad local. El mensaje en Cornualles resonó con fuerza: las colillas nunca se tiran al suelo (cigarette butts must never be thrown on the ground). Un residuo aparentemente insignificante que supone una de las mayores amenazas tóxicas para la fauna marina y los ecosistemas de playas en todo el planeta.
El éxito de esta última etapa internacional se debió, en gran parte, a la hospitalidad y la implicación de los riders, escuelas y activistas locales de Cornualles, quienes probaron la tabla y sumaron sus voces para el documental final. Queremos agradecer profundamente el apoyo de:
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Emily Currie, referente del surf británico. Así como a Ben Neville, Duncan Trevillion, Steve Hancock, Mathew Fynn y Sol Hawkins.
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El equipo de Escuela Makai Cornwall, Tienda Surf Sup y la Escuela Spot M1.
Su implicación demostró que la pasión por el surf y la urgencia de proteger el océano no entienden de fronteras ni de nacionalidades.



El broche de oro y el regreso al origen
Una semana después de recoger los campamentos en el Reino Unido, la expedición tomaba el vuelo de regreso definitivo a las Islas Canarias. Hoy, de vuelta en Tenerife, miramos el mapa de Europa y vemos una red de comunidades unidas por una misma causa. Cornualles fue el cierre perfecto para un viaje físico inolvidable, pero el verdadero movimiento ecológico no ha hecho más que empezar. ¡El residuo siempre al contenedor!


